Uhm... este es mi post #100, quería que fuera especial o tan siquiera hacer el clásico conteo de 100 cosas que, pero como que últimamente no se me ha dado eso del tiempo y mi creatividad está en cero.
En lugar de eso voy a rantear sobre algo que me tiene superenpu****sima: la impuntualidad.
Los mexicanos tenemos un acuerdo tácito de llegar media hora o una hora después de lo fijado, es común oír “nos vemos a las nueve que son las nueve y media” ¿Por qué no fijar entonces la hora en 9:30 y llegar a esa hora específica? No podemos, somos incapaces de llegar puntualmente, necesitamos ese colchón de tiempo, es ridículo. Llegamos tarde porque somos flojos y mal organizados, no sabemos prever, nuestra impuntualidad manda un mensaje escondido 'no importamos'. Si la cita es para una entrevista de trabajo, un evento ‘importante’, entonces sí llegamos temprano, pero cuando es con los amigos, la familia, los subordinados nos tomamos nuestra media hora curiosamente llamada de 'importancia'. Aquel que desconoce las reglas y llega temprano pronto se harta de tener que esperar siempre y comienza a llegar tarde también “¿para que llegar temprano? Total, si ellos también van a llegar tarde”
Pinche gente que llega tarde, pero no podrán conmigo.